Hola a todos:
Magnífica introducción histórico-política a la compleja situación de las coronas de Castilla y Aragón tras la muerte de Isabel la Católica.
En mi opinión, el nombramiento de Francisco de Tassis por Felipe de Habsburgo, el 18 de enero de 1505, otorgándole la jefatura postal en el reino de Castilla (de momento no entraremos en cuestiones terminológicas), resulta jurídicamente muy discutible, por no decir completamente ilegal.
En cuanto al documento de La Coruña de 19 de mayo de 1506, al no conservarse la intitulación de la Real Cédula, desconocemos si en ella se invocaba también el nombre de Juana de Castilla, junto al de su marido. Personalmente sospecho que no. Distinta es la situación del 16 de julio de ese mismo año, cuando Felipe, ya investido de autoridad real tras haber sido reconocido por las Cortes de Valladolid como rey de Castilla, expidió una provisión en la que, en atención a sus servicios, Francisco de Tassis, natural de Cornello, era reconocido como "correo mayor general y maestro mayor de postas de la casa y corte", mientras que su sobrino Simón era designado "maestro mayor de hostes".
Este último documento es citado por la profesora Claudia Kirchner Vives en su libro Der spanische Nachrichtenverkehr zu Zeiten des Oberpostmeisters Maffeo de Tassis (1518–1535), dicho en cristiano, Las comunicaciones en España en tiempos del Correo Mayor Mateo de Tassis (1518–1535). Aunque el documento se conserva en Simancas, no he podido consultar todavía el original. Si a alguien le queda cerca y se anima le paso la signatura.
A partir de entonces, el término "posta" estará constantemente presente en la titulatura de los correos mayores de España, heredada de la carta patente de 1505 y siguiendo la tradición borgoñona. Sin embargo, me temo que el uso de esta palabra no era completamente desconocido en nuestros territorios antes de la llegada de los Tassis, algo que me sorprendió cuando tuve conocimiento de ellos hace algunas semanas y que imagino que también sorprenderá a Retu.
Para empezar, encontré el término en un poema de Juan de Dueñas,
La nao de amor, compuesto hacia 1440 y recogido posteriormente en el Cancionero de Estúñiga de 1460:
Yo, mirando como çio,
mientra más cuyto la boga,
que se rompe ya la soga
del más noble tiempo mio,
rey de summo poderío,
querria mudar de posta
navegando por la costa
en otro firme navío,
do me valga de la osta.
Aunque aquí "mudar de posta" parece expresar la idea de sustitución o relevo, no creo que pueda atribuirse todavía al término una connotación propiamente postal, entre otras cosas porque la metáfora se desarrolla en el contexto de un viaje marítimo. No obstante, semánticamente se aproxima bastante a la idea de relevo que después encontraremos aplicada al cambio de monturas de los correos.
Además, la influencia italiana parece bastante clara. Según he podido leer, el poema fue compuesto mientras Juan de Dueñas se encontraba prisionero en Nápoles. Es posible, por tanto, que utilizase "posta" como un préstamo léxico del italiano para poder resolver la rima

, lo que impediría considerar este testimonio como prueba de que la palabra estuviera ya incorporada al vocabulario usual de la Península en una fecha tan temprana.
Ahora voy con lo más importante: En toda la documentación que he consultado de la Corona de Aragón, redactada en catalán o valenciano, esta modalidad de transporte aparece designada hasta el año 1503 mediante la expresión "correus per parades". Es decir, el concepto existía, pero no necesariamente la misma forma de denominarlo.
Sin embargo, precisamente en 1503 encontramos un testimonio muy interesante. En una carta de los diputados valencianos dirigida a Fernando el Católico, fechada el 15 de octubre, se comunica al rey que, con objeto de recibir noticias actualizadas de la guerra con Francia, se establecerá un servicio regular de correos desde Valencia hasta Perpiñán: "
vostra ciutat de Valencia tenir correus per postes fins a la vostra vila de Perpinya, per medi dels quals de quatre en quatre dies tingam letres e sapiam de vostra magestat e de son real exercit".
Lo curioso es que ese mismo 15 de octubre los diputados escribieron otra carta, esta vez dirigida al secretario real y con un contenido sustancialmente idéntico, en la que volvieron a emplear la expresión tradicional "
correus per parades".
Todavía más significativo me parece un tercer documento. El día 23 de octubre se conserva una carta del secretario del rey dirigida a los diputados valencianos, esta vez redactada en castellano, en la que aparece expresamente el término "postas": "
Reverendos, nobles y muy magníficos señores. Recibí las letras de vuestras mercedes fechas a XV del presente y stoy maravillado que me decis que avian de llegar aqui el jueves a XIX por las postas y no leguaron sino el domingo a las cinco horas despues de al medio dia".
Este empleo me parece especialmente interesante porque "
por las postas" parece referirse ya al sistema de estaciones o relevos mediante el cual se desplazaban los correos "
per parades". Es decir, existirían correos que viajaban "por la posta" y otros que no lo hacían, pero todos ellos seguían siendo denominados correos.
Ahí podría encontrarse una diferencia conceptual importante con la tradición borgoñona. En esta última, parece consolidarse una distinción terminológica entre quienes corrían mediante el sistema de postas —los "postas"— y quienes no lo hacían, que continuarían siendo denominados simplemente correos o mensajeros. En la tradición peninsular, en cambio, la palabra "correo" designaría fundamentalmente a la persona, mientras que "posta" identificaría la modalidad del servicio, es decir, el sistema de relevo o el itinerario organizado sobre estaciones de cambio de caballos.
Existe además otra posible aparición anterior del término en el nombramiento concedido por Fernando el Católico a García de Ceballos como "maestre mayor de ostes y postas del Reino de Granada", mediante Real Cédula de 11 de febrero de 1492.
El propio Retu recoge esta referencia en su libro citando a Leoncio Mayo, quien a su vez se basa en Juan Mancheño. El problema es que ninguno de ellos reproduce el documento original. Por tanto, mientras no podamos consultar la Real Cédula, no es posible saber con seguridad si la expresión "maestre mayor de ostes y postas" figuraba realmente en la redacción de 1492 o si fue añadida posteriormente como título o descripción del documento, quizá después de que la terminología de las postas se hubiera generalizado tras 1505-1506.
En todo caso, este sistema parece haber estado mucho menos desarrollado en Castilla. Cuando el rey necesitaba establecer de forma temporal una comunicación ordinaria entre dos lugares, lo habitual era remitir instrucciones a los corregidores de las localidades situadas a lo largo del itinerario para que dispusieran dos troteros encargados de conducir la correspondencia hasta el municipio siguiente. Allí, el corregidor debía proporcionar otros troteros que continuasen el trayecto hasta la siguiente población, repitiéndose sucesivamente el procedimiento hasta alcanzar el destino final. Conviene precisar, además, que estos troteros no eran oficiales reales ni municipales en sentido estricto, sino simples vecinos de la localidad a quienes se compensaba económicamente por prestar ocasionalmente este servicio de mensajería, y quienes debían encontrarse localizados en todo momento por si les era encomendada esta misión. Así lo demuestra una carta de Fernando el Católico dirigida a la villa de Madrid en 1483. Nos encontramos, por tanto, ante un sistema mucho menos institucionalizado que el existente en la Corona de Aragón, hasta el punto de que en Castilla ni siquiera parece haberse consolidado una denominación específica para este tipo de organización de relevos comparable a la expresión aragonesa "correus per parades".
A la vista de los testimonios valencianos de 1503, ambas posibilidades resultan verosímiles. Aun así, me sorprendería que en 1492, cuando no parece existir todavía en la Península una implantación estable de este sistema más allá de servicios coyunturales o extraordinarios, se concediera ya a una persona el título de "maestre de postas" utilizando "postas" prácticamente como sinónimo institucional de correos. En los títulos de las máximas autoridades postales de la Corona de Aragón no lo hacen nunca, limitándose a llamarlos "hostes de correos" hasta que fueron absorbidos por los Tassis. En Valencia lo encuentro por primera vez en 1520: "hospitis cursorum sive magistri postarum in omnibus regnis et dominiis nostrism". En el caso de Cataluña no fue así puesto que el oficio de correos no pasó a los Tassis hasta mediados del siglo XVII.
Por todo ello, mi impresión provisional es que la palabra "posta" pudo introducirse o consolidarse en España por dos vías diferentes.
Una tendría un carácter institucional y procedería de Borgoña. Sería la que llega con los Tassis y queda incorporada formalmente a la titulatura de los correos mayores y maestros de postas a partir de la carta patente de 1505 y, sobre todo, de los documentos castellanos de 1506.
La segunda vía podría ser algo anterior y proceder del ámbito italiano a través de la Corona de Aragón. Los territorios mediterráneos, y particularmente el reino de Valencia, mantenían intensos contactos comerciales, políticos y epistolares con Nápoles, Roma, Génova y otros centros italianos. En ese contexto resulta perfectamente plausible la penetración del italianismo "posta", primero como término referido al sistema de relevos y únicamente después como parte del vocabulario institucional del correo.
Si esta interpretación fuese correcta, la llegada de los Tassis no habría introducido en España una palabra completamente desconocida, sino que habría contribuido a institucionalizar y generalizar un término que ya circulaba, al menos de forma limitada, en determinados ámbitos mediterráneos de la Corona de Aragón.
Espero no haberme anticipado demasiado a lo que nos seguirá contando Retu.
Recibid un cordial saludo.
Dagonco.