Jo, Julián... que cosas más raras y más feas compras... Voy a ponerte un mp para ofrecerme a liberar tus colecciones de esos productos filatélicos extraños que no te aportan nada. Además ya sabes que los felinos asustan a Blanquita y le cortan la leche. Si no es posible, hablaré con la misma Blanquita que siempre ha sido muy facilmente sobornable.
Y si tampoco es posible, te mando a Alicante para que negocie el cambio a este tigre de dientes de sable presente en un sello inglés que no habíamos visto.
Aquí donde le ves, el animalito es una fiera corrupia con muy poco sentido del humor, que no acepta un "no" por respuesta y que es capaz de organizar un genocidio en el redil en menos que canta un gallo.
Si tenemos que llegar a esos extremos, trátale con mucha diplomacia, dale todo lo que pida y sobre todo no le lleves nunca la contraria.
Un abrazo
Los gatos, el blues, el jazz... y otras muchas cosas.