Charlando ayer un poco con Charlie (y esta vez también de pintura

) comentábamos que, a pesar de las miles de cartas intercambiadas, recibidas o que tenemos en nuestras colecciones, no teníamos hasta ahora ninguna como este díptico de Klimt, en que dos cartas formaran una, y él me trasmitía, con sincero afecto, la ilusión que le había hecho este envío. Hasta ese momento, no yo mismo había caído en la cuenta de que, realmente, las cosas que más nos alegran en la vida son aquellas que nos causan más sorpresa por novedosas. Quizás la explicación a esto sea que nunca desaparece del todo de nosotros el niño o la niña que fuimos de pequeños, cuando todo era nuevo y era vivido por primera vez, y nos maravillaba cada descubrimiento. Con el tiempo, cuando ya "hemos visto muchas cosas", esa capacidad de sorpresa infantil se va perdiendo y, por ello, encontrarnos de nuevo con algo que no tenemos, que no hemos visto antes, es algo que nos vuelve a ilusionar vivamente. Yo también lo creo. Y creo en el espíritu de este Club por esto mismo: porque cada envío es una sorpresa nueva, inesperada, que nos hace abrir el buzón
con la esperanza de que algo nuevo y original nos alegre el día y nos haga brillar los ojos como cuando éramos pequeños.
Con todo, hoy quería poner el foco en otra cosa, que a mí particularmente me ha satisfecho mucho. Se trata de las
POSTALES ARTESANALES. En principio este envío estaba limitado a los dos sobres. Para prepararlos cogí unas hojas de scrap de Klimt, las recorté y monté todas las composciones de los sobres, que eran el objetivo central. Cuando hube acabado, de las hojas ya no quedaban más que retales recortados, las sobras de las composiciones realizadas para los sobres, pequeños trozos que ya no servían para nada. Normalmente esos retales, esos despojos, suelen acabar en la basura, pues, una vez acabada una composición, no sirven ya para nada. Pero Klimt tiene la ventaja de que hasta el cachito más pequeño o sobrante de un cuadro suyo sigue teniendo cierta gracia y cierta magia. Los cachos que sobraban no daban para hacer casi nada más, pero, aprovechando otras sobras que tenía de unas hojas con mariposas y un
washi tape (cinta adhesiva con dibujos) dedicado al circo, al final me salieron unas postales no solo para corresponder a todos los compañeros del Club, sino incluso alguna más que pienso utilizar (ya están hasta personalizadas) para algún evío de 'La postal misteriosa' de este año. Aquí se demuestra también
el poder del reciclaje, de no tirar nada y aprovecharlo todo, que se pone también demanifiesto en estas creaciones de arte postal.
Os dejo con la imagen del conjunto de postales que salieron y que habéis recibido, que están hechas de muchos pequeños trozos montados:

"No preguntemos si estamos plenamente de acuerdo, tan sólo si marchamos por el mismo camino" (Goethe)