Conservación:
Una vez comprendidas las causas que han llevado a esta especie a su deplorable estado de conservación y asumida nuestra responsabilidad en este proceso, resultaba preciso frenar esta tendencia. El Gobierno de Canarias, el Cabildo Insular de La Gomera, el Ayuntamiento y otras instituciones se han puesto manos a la obra para intentar llevar a buen puerto a este endemismo gomero. Dos de las medidas más urgentes han sido la protección de su hábitat, con la propuesta de creación de una Zona de Exclusión dentro de los límites del Parque Rural de Valle Gran Rey y la elaboración de un plan de trabajo a largo plazo para sacar a esta especie de crítico estado
1. La puesta a punto de un programa de protección del hábitat, que incluye un plan de control municipal de gatos, la mejora del hábitat y la vigilancia en La Mérica y Quiebracanillas, el estudio de la evolución de la estructura de la población de lagartos y el desarrollo de otras medidas de protección sobre el terreno.
2. La puesta a punto de un programa de cría en cautividad: en el nuevo de Valle Gran Rey se obtendrán los individuos necesarios para la creación de nuevas poblaciones.
3. La búsqueda de nuevas poblaciones en La Gomera. A pesar de que esta parte del plan puede tener resultados impredecibles, el descubrimiento de una nueva población podría resolver los graves problemas de depresión genética a los que están sometidos en este momento los lagartos de La Mérica y los del programa de cría.
4. El programa de reintroducción (en fase preliminar); actualmente se trabaja en la elaboración de un catálogo de lugares en los que dentro de unos años podrían crearse nuevas poblaciones.
5. El programa de educación ambiental, que incluye ciclos de charlas principalmente dirigidas a estudiantes, a profesionales del medio ambiente, y a colectivos directa o indirectamente relacionados con el lagarto gigante. También se ha previsto la edición de carteles, boletines y trípticos informativos, un librito monográfico y diverso material destinado a la divulgación.
Escaladores trabajando con el lagarto gigante en el risco de la Mérica.















